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Porque el derecho de decir lo que pienso y lo que siento me fue dado por los Dioses, no me podrá ser quitado por los hombres, sin que éstos, tarde o temprano, paguen el justo precio.


viernes, 20 de junio de 2014

Los goles por el despojo

Pero qué bonita se ve nuestra selección de fútbol ganándole a un país más tercermundista que nosotros, me refiero a Camerún; pero más maravillosa se ve empatando con el pentacampeón Brasil… ¡Hay que festejar el triunfo contra el país africano! ¡Hay que festejar el empate contra el país sudamericano! Hay que gozar de los triunfos y de la mediocridad de los empates obtenidos en el mundial, porque lo que se nos viene después, son duros embates…

Hablando de embates, nuestros senadores, digamos parte de nuestra “selección política”, vaya que están decididos a golear al pueblo. ¿Pero si cómo no? Si nada más con algunos aspectos avalados en las nuevas leyes secundarias, complementarias de la reforma energética, vaya que nos quieren ganar cómo si nosotros, el pueblo, estuviéramos jugando dormidos y nos quieren meter un gol, o más bien ya lo metieron, ni más ni menos que con nuestra soberanía alimentaria; porque ahora resulta que, si tierras de cultivo son del interés de las empresas petroleras extranjeras, el propietario estará obligado a entregar esas tierras o de lo contrario, toda la fuerza del estado se desencadenará contra el más débil: el ejidatario o comunero.

Dice Alejandro Encinas: “Es una vergüenza que el Senado avalara que a ejidatarios y comuneros se les obligue a entregar sus tierras a empresas extranjeras, con la amenaza de que de lo contrario se las expropiarán con gran celeridad, y encima que se abra la posibilidad de que les puedan pagar en especie o contratándolos. De propietarios pasarán a ser peones encasillados de las trasnacionales eléctricas y petroleras.” El problema aquí es que los mexicanos, ni nos vamos a beneficiar de los ingresos del petróleo y ahora probablemente enfrentaremos un encarecimiento en los alimentos.

Pero por si el asunto de los alimentos fuera poco, pues resulta que también el agua será propiedad privada… Mantos acuíferos serán proporcionados a las empresas que se dediquen a la generación de energía eléctrica principalmente; y se garantiza el abasto de agua para la producción de electricidad antes que para las cuestiones de cultivo de alimentos o uso doméstico. O sea que si estos empresarios extranjeros lo quieren, los mexicanos vamos a andar hasta sin bañarnos.

Lo peor de todo es que de esta reforma energética los mexicanos no ganamos nada, absolutamente nada, porque ni siquiera somos un mercado potencial para el consumo de toda la energía que se va a generar y energéticos que se van a extraer de nuestro territorio, porque nuestra situación económica será cada vez peor y no nos permitirá ni siquiera adquirir lo que de aquí se están robando; quedando, todo el pueblo, como simples espectadores de lo que será una fábrica de multimillonarios extranjeros que harán sus fortunas a nuestras costillas, y lo que es peor, a las costillas de nuestros niños y jóvenes que quedarán condenados a no poseer nada… ni esperanzas.

Disfrutemos los goles, que en este caso no son “goles por la educación”, como versaba aquella falsa campaña de Televisa, ahora son goles por el despojo hasta de nuestra dignidad…

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domingo, 15 de junio de 2014

Ay Amiga... Dices que te hizo el hijo con mucho amor; después te llevó a practicarte un legrado... Ahora te pregunto: existe el amor sin compromiso?

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La distancia siempre es prueba.

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El jardinero no solo debe plantar semillas; debe hacer crecer el árbol, hasta que dé los frutos.

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viernes, 13 de junio de 2014

10 de junio, día del infiltrado

No se sabe si son de aquí o son de allá; lo único que se sabe es que ahí están, haciendo el mal y cobrando bien…
El día 10 de junio de 2014, se conmemoraron 43 años de la masacre de estudiantes conocida como el Jueves de Corpus Christi o el Halconazo. El mismo día, pero en el año de 1971, se perpetró algo así como una especie de continuación de la Masacre del 2 de Octubre de 1968; en esta ocasión organizada por Luis Echeverría Álvarez, para terminar de eliminar a muchos de los líderes estudiantiles que se habían marchado al exilio, a raíz del conflicto del 68, en los tiempos de Díaz Ordaz.
Se dice que el gobierno formó, para este fin, un grupo paramilitar denominado los Halcones, integrado principalmente por militares, pandilleros y expresidiarios; después, haciendo pasar a los Halcones por estudiantes extremistas opuestos a los auténticos líderes estudiantiles, iniciaron, con el uso de armas de fuego, la masacre contra los líderes estudiantiles que realizaban una marcha pacífica hacia el Zócalo Capitalino; alrededor de 120 muertes se contabilizan por estas acciones, incluso se comenta que los estudiantes que no murieron en el cruce de Melchor Ocampo y San Cosme, lugar de la masacre, fueron ultimados en los hospitales en los que eran atendidos por las heridas recibidas.
En el hecho comentado en el párrafo anterior, podemos ver un claro ejemplo de lo que son los infiltrados, algo así como los alien, que se meten al estómago y revientan las vísceras desde adentro; aunque claro, los alien lo hacen porque es su forma de incubación, según la película de Ridley Scott; pero en el caso específico de los infiltrados, lo hacen simple y vilmente por dinero o por posiciones políticas.
De esta manera, para ellos es un modus vivendi destruir toda forma de organización legítima y popular; por lo mismo, los infiltrados toman muchas formas, pero predominan tres tipos: 1) es el típico grupo de sindicalistas ‘charros’, que se encargan de desinformar en las asambleas, de descalificar los argumentos contrarios a los abusos del patrón, y de ser preciso, de llegar a los golpes con quienes manifiestan ideas contrarias a los intereses que defienden; 2) son los ‘porros’ de las escuelas preparatorias o universidades públicas, que se encargan de mantener a los alumnos permanentemente en un estado de miedo, en especial en momentos clave, en los que alumnos más brillantes e informados, pretenden organizarse contra una decisión arbitraria de la autoridad escolar; y 3) son los policías o militares altamente entrenados, que vestidos de civiles, se encargan de sembrar el desorden y la violencia en los movimientos pacíficos de ciudadanos organizados que pelean o exigen el cumplimiento de un derecho a la “autoridad”.
El último tipo de infiltrado es el más peligroso, puesto que al ser un resentido social, desencadena toda su ira contra quien no es culpable de su desgracia; olvida que si no pudo ser ingeniero, médico o licenciado, no fue por culpa de los ciudadanos que luchan por los derechos de todos, sino por los malos gobiernos que lo mantuvieron siempre en la permanente condición de desventaja. Este tipo de infiltrado trabaja precisamente en defensa del culpable de sus desgracias, el gobierno en turno, y desconoce a su verdadera clase social, la del pueblo siempre oprimido por los abusos del poder. Al ser, generalmente extraído de la pobreza, este infiltrado está decidido a hacer todo por dinero, a la manera del sicario o del asesino a sueldo.
Casos de cómo operan los infiltrados sobran, incluso en la historia reciente. El 1 de diciembre de 2012, durante la toma de posesión de Peña Nieto, vimos cómo los infiltrados iniciaron la violencia para sembrar el pretexto de una exagerada e injusta acción policíaca en contra de los manifestantes pacíficos. Otro caso más reciente es el de San Bartolo Ameyalco (mayo 2014), en el que los infiltrados “atacaron” a la policía del Distrito Federal, para justificar la acción policial arbitraria, en contra de colonos que sólo defendían su pozo de agua.
Sin duda el caso más dramático y emblemático de una acción criminal de los infiltrados, contra civiles inocentes y desarmados, es el Halconazo; por eso el 10 de junio debería ser el día de la deshonra… El día del infiltrado.

domingo, 8 de junio de 2014

No somos obra de Dios. Si fuéramos obra de Dios seríamos buenos y perfectos; sin embargo la maldad y cómo consecuencia la imperfección imperan. Yo creo que somos obra del Diablo, y venimos para que él se regocije con nuestros sufrimientos.

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viernes, 6 de junio de 2014

Si los problemas ocasionan que termine un amor, entonces no había amor verdadero...

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Isabel Miranda de Wallace: La mentira del hijo muerto

Quién niega un hijo, desciende al nivel moral de las bestias; pero ¿Quién dice muerto a su propio hijo?…
El 3 de Junio de 2014, circula en varios medios de comunicación que el Hijo de Isabel Miranda de Wallace tal vez no fue secuestrado ni mucho menos asesinado. Los medios mencionan que la periodista Anabel Hernández, en una nota publicada en el número 1961 de la Revista Proceso, titulada: “El caso Wallace, más turbio que nunca”, menciona lo que fue un plan macabro de la señora Miranda de Wallace y que consistió principalmente en fingir el secuestro y asesinato de su propio hijo Hugo Alberto. ¿Con qué fin Isabel Miranda de Wallace podría haber planeado algo tan atroz? Sencillo, ahora se ostenta como presidenta de la asociación “Alto al Secuestro”, cargo que sin duda le da muy buenos dividendos económicos, además de otorgarle un cierto poder político; recordemos que fue candidata a Jefa de Gobierno del Distrito Federal, apoyada por el Partido Acción Nacional. Todo apunta a que la señora planeó todo precisamente, para saltar a las esferas políticas, cosa que logró muy bien.
Entre las cosas que menciona la periodista Anabel Hernández al respecto del caso Wallace, figuran: la existencia de dos actas de nacimiento de Hugo Alberto, ambas con distintos apellidos, ya que en una se apellida “Miranda de Wallace” y en la otra “Wallace Miranda”, y existe un CURP para cada una de las actas; el registro de una llamada telefónica hecha en 2005 desde el teléfono de Hugo Alberto; y movimientos bancarios en tarjetas de crédito de Hugo Alberto. A todo lo anterior se suma, que a pesar de haber detenido a los presuntos culpables de secuestro, el cuerpo de Hugo Alberto nunca apareció; por lo que también se presume que “fabricó” culpables y promovió tal vez la tortura, con tal de mantener su mentira.
Todo lo anterior no se podría comprender sin cierta complicidad política del gobierno de Felipe Calderón, gobierno que utilizó muy bien la mentira de Miranda de Wallace para justificar, en parte, su lucha contra el “crimen organizado”; y los medios de comunicación, que hicieron de Isabel Miranda de Wallace una figura pública de mucha influencia, a pesar de ser una persona con antecedentes sospechosos, ya que incluso en 1998, estuvo en el Reclusorio Norte por tentativa de homicidio.
Ahora al parecer, la “mentira del hijo muerto” sale a la luz y deja serios cuestionamientos en la sociedad; en una sociedad que insiste en fabricarse héroes sin cerciorarse de la calidad moral de los mismos, y otorgando toda la credibilidad al instante, cómo si se tratara de un amor a primera vista…
… Quién dice muerto a un hijo, por meros fines egoístas no puede ser ni bestia… ¿Qué será Isabel Miranda de Wallace?…